En Tierra Santa
los templarios establecieron un marco adecuado para entrar en contacto con las
tradiciones esotéricas propias de Oriente y de Asia Menor. Algunas de las acusaciones hacia ellos fue el
de tener conductas permisivas con la religión de los "infieles".
Según varios autores los caballeros del Temple mantenían una
"hermandad" deliberada con sufíes y
cabalistas, siendo la más conocida la conexión con la orden de los
caballeros Ismaelitas denominados
"Assacis" que significa "guardián".
La atribución de
"Guardianes de Tierra Santa" era compartida por templarios, assacis y
drusos, entendiendo que no solamente se referían a la defensa de un lugar
geográfico como es Palestina, sino también
como los guardianes de un centro supremo, de donde parte la tradición
primordial y de esta todas las formas de
tradición espiritual que conocemos.
La caballería
occidental medieval tiene su equivalente en la caballería sufí, la iniciación
guerrera está estrechamente relacionada con la iniciación en los oficios y la
iniciación espiritual.
La tradición
de la caballería sufí se conoce con él termino árabe de Futuwah, según el Dr.
Javad Nurbakhsh , esta se fundaba sobre los valores de la generosidad
(Morowat), la dedicación absoluta a los demás (Isar), el sacrificio (Fada
Kari), el auxiliar a los oprimidos y desamparados, la compasión hacia las
criaturas, el mantener la palabra dada y , finalmente, la humildad. Además
estaban comprometidos con un código ético (Adab) y unas costumbres de
caballería. Los orígenes de
En el
sufismo este concepto transmite la idea y el sentimiento de la nobleza en el
comportamiento. Hay un Hadiz donde el
Profeta dice: "He sido enviado para perfeccionar la nobleza del
comportamiento" y otro referido por Sulami : ..el Arcángel Gabriel vino a
buscar al Profeta y le dijo: ¡ Oh, Mahoma, te he traído la excelencia del
comportamiento.., [consiste en] que
perdones al que ha sido injusto contigo; que des al que te niega su dádiva; que
visites al que se ha desviado de ti; que te apartes del que da pruebas de
incomprensión hacía ti, y que practiques el bien con el que actúa contigo por
el mal."
Cualquier
vía de realización espiritual incluye la preparación y la purificación de la
"materia" receptora sobre la cual se pretende ejercer una influencia
espiritual. El descenso del espíritu divino requiere de un alma purificada.
Esta es la finalidad de la excelencia del comportamiento y de la nobleza del
caballero.
Si hablamos
en términos alquímicos, la sublimación en la alquimia, consiste en purificar la materia depurándola
de todas sus partes terrestres y heterogéneas, liberándola de los lazos que la
tienen prisionera y que le impiden actuar. Dice Basilio Valentín en "Las
doce claves":
"Vestibus abjectis. Sol nudus et ipsa Diana
nuda sit, optatus manet tu inde torus.
Sponsae ex athletil pretiosa sit unda duobus,
Pro
sponso proprium corpus tu illa lavet.
Certent certantes, postquam cessaverit ardor
Martius, e pugna pulchra brabaea ferent."
" Posados los vestidos, que el Sol y la
misma Diana
Queden desnudos para el himeneo deseado.
Que de los dos contendientes sea hecho el baño
precioso de la esposa,
Para que mediante el esposo lave allí su propio
cuerpo.
Combatirán los combatientes y después que haya
cesado su ardor
marcial,
harán un bello trofeo de su lucha."
Esta purificación del ser es el sello del
"Hombre Perfecto", en el sufismo esta nobleza conduce a la apertura
del "corazón" espiritual, según el gran maestro sufí Rumí "El
corazón físico posee un alma inmaterial (yân-e-rûhânî ) que, cuando está
purificado e iluminado por el amor, produce otro corazón, es decir, el órgano
espiritual que percibe lo invisible. El suwaydâ es el lugar de la revelación
mística y del conocimiento divino (´ilm-é-ladonnî ) Dios ha depositado en este
cofre la joya que nadie más en el universo puede contener" (Matnawi, I,
1016).
Históricamente nos tenemos que remontar
hasta el califa abasida Al Nasir li Din Allah (m.620/1233) para
encontrar el origen más significativo del establecimiento de una filiación
iniciática de
La tradición
de la caballería espiritual la volvemos a encontrar en uno de los cuerpos de
infantería de monjes-soldados más conocidos del mundo árabe, los jenízaros.
Organizados en una época en la que toda Europa prevalecía el reclutamiento
feudal. La creación de este cuerpo se debe al Sultán otomano Murat I
(1359-1389), aunque la figura espiritual que la inspiró fue el santo Haxi
Bektach Veli, volvemos a encontrar aquí los colores blanco y rojo utilizados
por el temple y los assacis, utilizaban el vestido blanco y un bonete
rojo, ser jenízaro exigía la obediencia
absoluta a las órdenes de los jefes y oficiales; unión perfecta entre todos los
miembros del cuerpo; aceptación alegre de una vida sencilla y adusta,
entrenamiento militar; acatamiento de las normas de la orden religiosa de los
"bektachís". Además no podían casarse, gastar barba, vivir fuera de
sus cuarteles, ejercer ningún oficio, beber vino ni practicar juegos de azar.
Según Ahmet Cevat Bey practicaban un misticismo encendido: " Somos
creyentes (…), ofrecemos nuestra vida por esta creencia (…), estamos
embriagados de toda la eternidad (…), ofrecemos nuestra vida por esta creencia
(…), estamos embriagados en la luz divina (…), formamos, en este mundo, una
legión siempre en éxtasis ante la grandeza de Dios".
Si repasamos
el capitulo IV "De
Y en él
capitulo XIII "De Betania" San Bernardo enciende la fe del caballero
exhortando a decir con el profeta:
"El Señor es mi fuerza, mi refugio y mi libertador". Y
también: " No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre, da la
gloria".
Pero los
tiempos cambian y los jenízaros también. A lo largo del siglo XVII, los
jenízaros pierden sus doctrinas originales, sus cualidades de sobriedad y
obediencia, se convierten en elementos de agitación y inestabilidad social;
desde la muerte de Murat IV en 1640, el cuerpo protagonizó varios motines
sangrientos contra visires y sultanes.
Desde
Si
observamos con cierto detenimiento veremos ciertas concordancias entre los
templarios, assacis y jenízaros. 1ª. Son
ordenes creadas o inspiradas por un santo o iniciado espiritual: San Bernardo,
El Sheikh-al-Djebal, Suhrawardi o Haxi Bektach Veli. 2ª. Cierta similitud en sus doctrinas. 3ª. La utilización
de los colores blanco y rojo en sus hábitos o mantos. 3ª . Son los
"Guardianes de Tierra Santa".
Estos
guardianes y caballeros de Oriente defienden la "Tierra de los
Santos", "Tierra Santa" (el centro supremo) en tres lugares que
podríamos definir como "Centros Sagrados" de
Diversos
centros sagrados están repartidos por el mundo, teniendo una constitución
análoga son la imagen del "Centro Supremo", aunque se adaptan y
mimetizan a los tiempos y lugares donde opera
Posiblemente
se preveía que este centro sagrado fuese profanado por los "infieles"
y el Temple tenía como principal misión protegerlo y trasladarlo a un lugar seguro
de Europa. Retomamos las palabras de San Bernardo en su "Elogio a
La
importancia de estos centros sagrados de Oriente Medio esta reflejada en los
viajes de diversos iniciados y santos a lo largo de
De todo lo
que acabamos de exponer se desprende que existe una tradición espiritual e
iniciática que se ha ido conservando y transmitiendo a lo largo de los siglos,
y esta no ha desaparecido nunca, y en la medida que busquemos como caballeros
con humildad y pureza de corazón, así hallaremos. El signo de la búsqueda es
siempre confuso e incierto, a veces nos parecemos a las mujeres que se
dirigieron de madrugada al sepulcro y no encontraron el cuerpo de Jesús, y sí a
dos hombres que se les aparecieron, con vestidos resplandecientes, y les
dijeron: "¿ Por qué buscáis entre los muertos al que esta vivo ?"
(Lucas 24,5).

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