viernes, 16 de junio de 2017

TEMPLARIOS Y MASONES


   
 
Dr. Carlos Raitzin 

 
  A menudo se ha planteado la cuestión de si existe algún ritual esotérico original y oficial de la antigua Orden del Temple. Es obvio que tal ritual no puede existir dado que el Temple no era una orden esotérica ni funcionaba oficialmente como tal. Existe sí una Regla monástica bien conocida que sufrió alguna alteración aquí y allí en el tiempo y no podría darse otra cosa. Los templarios eran originalmente monjes caballeros y así funcionaban. Ahora bien, en el seno del Temple surgió a mediados del siglo XIII una corriente esotérica limitada a un círculo  restringido de dignatarios de la Orden. Los rituales (si cabe tal nombre) que puede haber tenido este círculo no nos han llegado directamente pero hay fragmentos muy significativos que se han deslizado dentro de los Estatutos Secretos

   Personalmente recibí todos los Grados de la Orden del Temple de una filiación alemana, la Ordo Militiae Crucis Templi que deriva del Barón von Hund y de la Estricta Observancia Templaria. Conjuntamente recibí la Carta Patente para la República Argentina con plenos poderes. 

  Durante mucho tiempo se sostuvo erróneamente que von Hund fue iniciado en Paris, en 1743 por uno de los Estuardo. Se probó que esto no podía ser así pues ninguno de los Estuardo se hallaba en Paris para esa fecha. Pero luego se estableció que su iniciador fue otro templario escocés, Alexander Montgomery, conde de Eglinton, quien era el famoso Eques a Penna Rubra  (Caballero de la Pluma Roja) (Fuente: Baigent y Leigh "The Temple and the Lodge", Cap. 14, de acuerdo a los archivos del grupo Stella Templum).  Esto contribuye grandemente a aclarar un punto oscuro respecto del cual muchos grandes especialistas (incluso René Guénon) se equivocaron.

  Karl Gotthelf, barón von Hund fue iniciado en 1742 en Francfort y recibió los altos grados en 1743 en el Capítulo de Clermont en Paris. Después afirmó haber sido recibido en un Capítulo Templario en Inglaterra en presencia de Lord Kilmarcock por un caballero anónimo cubierto con un tocado con una pluma roja. Esto ahora ha quedado definitivamente establecido y aclarado, de acuerdo a lo que indicamos antes.

  Pero en Masonería (pese a las muchas pretensiones en tal sentido) hay hoy poco  que sea templario salvo alusiones en el Gr.·. 30º y algo muy característico en el Gr.·. 33º de mi Rito y que no se si figura tambien en el REAA.  Desde luego no se pueden dar detalles. En realidad los únicos Ritos Mas.·. que tienen una conexión real y directa con el Temple en cuanto filiación son el Rito Escocés Rectificado (originado en la Estricta Observancia templaria que deriva de von Hund) y el Rito Sueco (fundado por los templarios en el exilio y cuyo Gran Maestre es el rey de Suecia).

  En cuanto al Temple digamos que la Ceremonia de conferir Grados en mi filiación templaria es estrictamente tradicional. Es un ritual muy simple que viene documentadamente de antaño y al que en otras corrientes de templarismo le han adosado un sinfín de fantasías y condimentos de tipo religioso que están fuera de lugar, pues lo iniciático se halla muy por encima de cualquier forma de religiosidad exotérica. Y la Caballería es por cierto iniciática (ver al respecto los trabajos que figuran en mi sitio web). La masonería también es iniciática (cuando se trata de una filiación válida) pero de un nivel menor, corresponde como es sabido a las denominadas iniciaciones artesanales.

  Deseo referirme ahora al tema de las relaciones entre la Orden del Temple y la masonería operativa medieval. No se puede hallar seriamente una vinculación entre el Temple y la masonería especulativa nacida en el siglo XVIII con la Gran Logia Unida de Inglaterra. Esta última fué una desviación de la recta vía (como señala muy adecuadamente el Barón von Sebottendorf en su célebre obra) y provocó un cambio casi inmediato de las relaciones entre la Iglesia y la Masonería. Hasta ese momento la Iglesia había protegido a los masones que construían sus catedrales. Pero luego de ese cambio siguieron las excomuniones conocidas y que no es del caso enumerar ni discutir aquí.

  Retomando nuestro asunto es sabido que existen diversas obras tendientes a probar la estrecha relación entre Temple y masones. Algunas de ellas son bonitas y bien escritas como la de John J. Robinson "Nacidos en sangre" pero la solidez de pruebas y el aparato crítico brillan por su ausencia. No es un tema fácil y hay que recurrir en parte a tradiciones orales y, felizmente, a las pruebas sólidas que también las hay y muchas. En cuanto a tradiciones orales se sabe de la muerte del traidor y delator Squieu de Floyran, apuñalado por miembros de las guildas de constructores inmediatamente después del arresto del Gran Maestre Jacques de Molay y de los Caballeros para ser sometidos a la infame parodia de juicio que todos conocemos. 

  Pero esto no alcanza y algunos autores se dedicaron a buscar evidencias más sólidas. Particularmente destacable en tal sentido es el francés H.·. Paul Naudon, ya en el Or.·. Et.·. . Su obra "Les origines religieuses et corporatives de la Franc-Maçonnerie" 4ta. edición, Dervy, Paris, 1979 contiene mucho material de gran valor al respecto y, por supuesto, este autor  aniquila las pretensiones de quienes audazmente sostienen que las relaciones entre ambas Ordenes fueron inexistentes. Toda la primera parte de este libro que cito, en particular los capítulos VI y VII, están dedicados a probar, documentos en la mano, la estrecha relación entre Temple y Masones Operativos. Y además abundan los detalles de interés en cuanto a la continuidad del Temple a lo largo de los siglos. Esto resulta particularmente importante para todos los  que somos portadores de una filiación templaria. Pero hay mil cosas más a destacar como el derecho de franquicia y la relación del Temple con los franc mestiers que permitía a los oficios (en particular el de la construcción) desempeñarse dentro de los dominios templarios (por ejemplo las comanderías) libres de los impuestos fijados por el rey, el señor del lugar o las municipalidades. Estas exenciones justificaban (además de el hecho de ser ellos hombres libres y no siervos) el calificativo de franc. Pero una cosa eran estos y otra los simplemente libres por no ser siervos (como el mismo Naudon señala y analiza).

  De particular interés para los templarios actuales es lo siguiente que no resisto la tentación de citar debido a mi prolongado interés en el simbolismo iniciático de la catedral de Metz (puede verse mi trabajo al respecto en este sitio web.

 

   Traduzco fielmente a Naudon, l.c. p.113-14 " Citemos finalmente al caso de Metz, donde los Templarios instalaron una comandería a partir de 1133. Ella creció rapidamente y ya se hallaba profundamente arraigada cuando San Bernardo mismo vino a la diócesis a predicar la Segunda Cruzada en 1147. Es interesante señalar que hacia fines del siglo XIII una fraternidad de masones se reunía en en el oratorio de la comandería de los Templarios de Metz. En 1285, se encuentra el nombre de "Jennas Clowanges, li maires de la frairie des massons dou Temple"  (Jennas Clowanges, el alcalde de la fraternidad de masones del Temple). Una lápida funeraria, descubierta en 1861 frente a la capilla, recuerda la memoria de cierto "Freires Chapelens Ki fut Maistres des Mazons dou Temple de Lorene"(Freire Capellán -o sea C+ T+-  que fué Maestre de los masones del Temple de Lorena) durante veintitres años y que murió "la vigille de la Chandelour lan M.CC.IIII.XX.VII (1287)" (la vigilia de la Candelaria el año 1287). Naudon acompaña in extenso las fuentes y bibliografía que no estimo necesario reproducir aquí.  

 

   Sería imperdonable ligereza de mi parte pretender resumir semejante obra de erudición como la que nos ocupa en un breve artículo. Solo cabe recomendar calurosamente su lectura para lograr una apreciación  fidedigna de los hechos.  

   Ha aparecido en los últimos tiempos otra pretendida filiación. Se trata de la OSTI (Orden Soberana del Temple Iniciático) con sede principal en Paris.   La filiación reposa sobre  la "Carta de Larmenius".   Respecto de esta "Carta"  que ha sido muy discutida (dado que es un documentado evidentemente fraguado) es muy recomendable ver la "Historia Pintoresca de la Francmasonería" de F.T.B. Clavell (hay una versión mejicana con el título de "La Historia Secreta de la Francmasonería", Editora y Distribuidora Mexicana, 1975) y también el libro de Valentin Erigene "Napoleon et les Societés Secretes" , Chanteloup, Paris, 1986.  Las mismas consideraciones se aplican estrictamente a todos los grupos neotemplarios que basan su "legitimidad" en la Carta de Larmenius.   

Esta Carta constituye uno de los fraudes más escandalosos que registra la historia del neotemplarismo.  Se trata de justificar pretendidas filiaciones actuales de la Orden del Temple, todas ellas de origen muy reciente, sin la menor legitimidad y sin la menor raiz en el pasado. Tan pronto una orden neotemplaria invoca tal Carta pone de manifiesto que nada la vincula en realidad a la primitiva Orden del Temple. Hagamos un poco de historia siguiendo a Clavel. En 1715 Felipe de Orleans revivió una sociedad fundada en 1682 por varios grandes señores de la corte de Luis XV. Este era un grupo machista en sus finalidades, secreto en sus procederes y cuyo objetivo final era...el total dominio del hombre sobre la mujer. Es innecesario decir que tenía tan poco que ver con el Temple como con los viajes espaciales. Se lee en la "Historia Amorosa de los Galos" de Bussy-Rabuttin que pertenecían a ella Manicamp, el Caballero de Tilladet, el duque de Grammont, el marqués de Birán y el conde de Tallard. Cada uno de los asociados llevaba un distintivo que representaba a un hombre pisoteando a una mujer, algo parecido a las estampitas donde vemos al Arcangel San Gabriel pisoteando al demonio... 

   Rapidamente ingresó al grupo un gran número de jóvenes libertinos. Había pruebas y "novatadas" para los ingresantes a las que debió someterse incluso el duque de Vermandois. Incluso el Delfín terminó por ingresar pero por respeto a su rango fué eximido de las pruebas. Con Felipe de Orleans se redactaron nuevos estatutos y se coloca como Gran Maestre al Caballero Francisco Tomás Teobaldo de Alejandría. Este, en connivencia con Felipe de Orleans, adoptó para el grupo el nombre de Orden del Temple y se le concedió la facultad de designar sucesor. Entonces apareció un jesuita, el P. Bonnani, gran anticuario y erudito y además excelente dibujante. Este fraguó la Carta de Larmenius, añadió en ella la aceptación y firmas de personajes notables pertenecientes a diferentes épocas y asignándoles ficticias altas funciones en el Temple a partir de Jean Marc L'Armenius (el armenio) o Larmenius, sucesor designado por Jacques de Molay antes de morir en la hoguera. Por supuesto todo era estricta fantasía y fraude, creando un falso linaje sucesorio desde Jacques de Molay hasta esa fecha.

   Pero no terminó aquí la historia tan pintoresca de este engendro pretendidamente templario. Llegaron a enviar delegados a negociar con la Orden del Cristo de Portugal (legítima sucesora del Temple pero donde la continuidad de filiación ya se había perdido en ese mismo siglo XVIII). El rey Juan V de Portugal  (quien era además el Gran Maestre de la Orden) averiguó por medio de su embajador en París, Luis de Cunha, los antecedentes de estos sujetos y del grupo francés. El rey indignado mandó a encarcelarlos. Uno de ellos pudo escapar, encontrando asilo en Gibraltar. El otro, no tan afortunado, fué deportado despues de dos años de cárcel a Angola donde murió.

   La sociedad, sin embargo, siguió existiendo en Francia y, para sobrevivir, en los años previos a la Revolución Francesa, adoptó el nombre bien vulgar de "Sociedad del lomo de vaca". Sus miembros fueron dispersados hacia 1792. En esa época el "Gran Maestre" era el duque de Cossé-Brissac, quien fué asesinado en Versailles durante esos años agitados. 

   Pero la historia no terminó ahí. El H.·. Ledru, hijo del médico del duque de Cossé-Brissac, compró en un remate un mueble que había pertenecido al duque. Y ahí encontró ocultos la "Carta de Larmenius", los Estatutos de 1705 y el libro de actas. Alrededor de 1804 enseña esos documentos a los HH.·. MM.·. de Saintot y a Raymond Bernard Fabre-Pralaprat. Este último era ex-seminarista y médico. Y ahi surgió de nuevo la idea de revivir a la Orden del Temple. Se le propuso al H.·. Ledru ser el Gran Maestre pero no aceptó. Por fín se designó al H.·. Radix de Chevillon quien no quiso aceptar sino el cargo de Regente y, con ese rango, inscribió su nombre en la carta de Larmenius abajo de la firma del duque de Cossé-Brissac (a quien jamás vió en su vida). Y a partir de ahi nacen diversas filiaciones neotemplarias que citan orgullosamente a la Carta de Larmenius como "prueba" de su autenticidad. La OSTI es una de ellas y, además, oculta el nombre completo de Fabre-Pralaprat: lo designa solo como Raymond Bernard para que se asemeje al homónimo que fuera despues dignatario de AMORC (de la que fuera expulsado) y de OSTI: prueba evidente de engaño. Como si todo lo anterior fuera poco consiguieron el auspicio de Napoleón Bonaparte a quien engañaron. Para ello se valieron de la Carta y, además, de un relicario de cobre conteniendo cuatro trozos de huesos de los templarios muertos en la hoguera, una espada de hierro que afirmaban había pertenecido a Jacques de Molay, un casco de hierro con adornos de oro que decían ser de Guy hermano del Delfín de Auvernia, una cruz de marfil y tres mitras de tela y otros trastos. Todo esto, después se supo que era absolutamente falso, según documentos depositados, entre otros lugares, en la biblioteca de Morrison de Greenfield. Los huesos calcinados de los Caballeros fueron preparados por Leblond y Fabre en la casa del primero, calle de Marmouzets. El H.·. Leblond compró el pequeño relicario de cobre, la espada que se pretendió luego que era de Jacques de Molay y los otros trastos fueon comprados por por el H.·. Leblond a un mercader de hierro viejo del mercado de San Juan y a un casullero que vivía por ahí cerca. El H.·. Arnal fue quien consiguió el casco con embutidos de oro, el que había pertenecido en otros tiempos a un depósito de armaduras de propiedad del gobierno. Y todavía se podrían añadir algunos otros pintorescos detalles... 

   Para esto remito a la obra citada de François Timoleón Bègue Clavel, de donde obtuve estos datos tan valiosos y amenos. Concluyo pues este escrito que previene de una falsa filiación templaria: la OSTI.  Pero no son los únicos...

 

   En cuanto a otras filiaciones  templarias legítimas no masónicas diré lo siguiente. La filiación muy legítima y real de la Orden del Cristo de Portugal desgraciadamente se interrumpió en el siglo XVIII, según me informó el P. Das Neves entonces Vicerrector de la Universidad Católica de Lisboa. Actualmente la Orden sigue existiendo pero a los Caballeros se los nombra por decreto del presidente de esa república (lo cual es honorífico pero nada tiene de iniciático). Queda por mencionar los grupos templarios escoceses, los que tienen filiación real. Hay dos principales, encontrará información sobre esto en el libro de Andrew Sinclair "La Espada y el Grial", EDAF, Nuevos Temas, Madrid, 1994 y que vale la pena leer.

   En futuros escritos me ocuparé de grupos neotemplarios que actúan en la Argentina, también invocando la Carta de Larmenius, y que no son otra cosa que centros de reunión de elementos de extrema derecha (más neonazis que neotemplarios) que se dedican a la apología de la violencia con neta inspiración en los escritos antitradicionales de Miguel Serrano y Julius Evola. Y, adelántandome a cualquier polemista, tambien me propongo demostrar con lujo de detalles el hecho de que Evola era antitradicional (y que sus doctrinas fueron seriamente criticadas por René Guénon).

jueves, 25 de mayo de 2017

EL TEMPLO DE SALOMON CENTRO SIMBOLICO








Artículo puiblicado en Templespaña (extracto).
Al describir el pensamiento arquitectónico medieval –escribe Sedlmayr- es casi imposible evitar los reflejos del “sentido simbólico” que caracterizan la arquitectura del periodo. En la consideración del templo de Salomón como edificio centralizado los aspectos simbólicos juegan sin duda papel de primer orden, y debieron contribuir a ello frente a la evidencia bíblica la identificación de la Cúpula de la Roca con el antiguo templo de los israelitas. El círculo o las formas poligonales regulares que a él se asimilan son para San AgustínSímbolo de virtud. Para Sicardi en el siglo XIII , las iglesias circulares son imágenes son imágenes del mundo y de la corona eternas. El círculo es la forma geométrica que alude a la infinitud y que representa la perfección y el cielo en culturas arcaicas muy diversas. Su identificación tácita con Cristo y con la iglesia, se realizaba, por tanto como un proceso lógico de asociación de ideas. La identificación medieval entre toda la iglesia y el templo de Salomón se ve reforzada por multitud de pasajes evangélicos. Nada por tanto tiene de extraño que el esquema fundamental de la cruz inscrita en un círculo se encuentre en casi toda la arquitectura cristiana, es la representación de la cruz inscrita en un círculo del cielo y el cuadrado de la tierra. Por otro lado el círculo es la representación del CENTRO, del lugar donde reside el poder y el punto donde cielo y tierra se comunican. Todo indica que el templo de Jerusalén podía asumir de modo natural un simbolismo circular, central cuya materialización arquitectónica podía perfectamente producir una iglesia circular o poligonal cubierta con una cúpula. Así los templarios en el mundo de la tradición judeo-cristiana tomaron como por símbolo el templo de Salomón, que debía tener entonces un significado puramente ideal, como la imagen del centro supremo.
LA IMAGEN MENTAL “TEMPLUM SALOMONIS “ Y “TEMPLUM DOMINI” (TESTIMONIOS LITERARIOS).
Tras la última destrucción del Templo de Jerusalén por las tropas de Tito (70 d.C) y el aplastamiento definitivo de la resistencia judía, la explanada del Templo quedó abandonada. Resulta sin embargo muy curiosos ver el proceso seguido por los cristianos respecto a la localización y veneración de los Santos lugares mencionados en las Santas escrituras; mientras Jerusalén fue una ciudad cristiana sólo unos pocos puntos urbanos fueron objetos de atención especial. Después de la conquista persa (614d.C) y posterior caída en manos del Islam (638 d.C), se inicia la búsqueda frenética de lugares que atraigan al peregrino y anclen los recuerdos colectivos a puntos determinados del espacio físico. Es entonces cuando la explanada del Templo y sus edificios empiezan a ser mirados como reliquias que el cristiano debe apreciar en el doble papel de “recordatorios” y “santuarios”. El proceso es lento y por lo que se puede deducir de los textos que escriben los peregrinos, el templo de Salomón o el Templum Domini comienzan a ser identificados y venerados después de la construcción de la Cúpula de la Roca. La cúpula de la Roca fue levantada en el 72 de la Hégira (691-92d.C).
Su forma y las circunstancias así como las circunstancias que determinaron la aparición de este edificio han dado lugar a un amplio campo de trabajos de interés relativo para el tema que nos ocupa.A menudo se suele señalar la forma extraña de la mezquita:Un gran edificio octogonal con doble deambulatorio interior, cuya parte central está cubierta con una cúpula aupada en un tambor circular. Más que una mezquita es un monumento de peregrinación venerado, gigantesco relicario que encierra a LA ROCA, extraño monolito cargado de resonancias y connotaciones para las tres principales religiones monoteístas. “Sólo a través del antiguo personaje de Abrahan podía haber adaptado el antiguo simbolismo de la Roca a la nueva fe, puesto que en ningún símbolo estrictamente musulmán parece haber estado relacionado con ella en una fecha tan temprana”. Pero sea cual fuere la motivación concreta que llevó a la construcción de la cúpula, es cosa cierta que los judíos ya habían identificado la Roca como el lugar donde se apoyó el Arca de la Alianza, donde Jacob tuvo la visión de la escalera celestial y Abrahan estuvo a punto de sacrificar a Isaac. Los cristianos añadieron además numerosos “recuerdos” de la vida y pasión de Cristo y de la Virgen: Presentación (del niños-Dios y de María), circuncisión, disputa con los doctores, expulsión de os mercaderes, sitio desde el que predicaba al pueblo, la puerta dorada a por al que entra triunfante el Domingo de Ramos etc. Tras la toma de Jerusalén por los cruzados (1099), una distinción empieza a establecerse entre el “Templum domini” (cúpula de la Roca) y el “Templum Salomonis” (Mezquita de El-Aqsa).
Por supuesto que los dos edificios son desde ahora cristianos; el primero está regentado por canónigos regulares de S. Agustín y el segundo sirve como iglesia particular a los Caballeros del Temple que reciben este nombre precisamente por haberse instalado en el solar del edificio salomónico. La precisión del que el “Templum Domini” de los cruzados fue hecho por el propio Salomón ( los evangelios Apócrifos no dudan en situar ciertos episodios en la vida de Cristo en el Templo de éste), más la localización en el interior del mismo de todos los objetos y lugares vinculados al antiguo Templo nos obliga a pensar que tradiciones distintas y funciones contemporáneas se superponían. El restablecimiento de los Templarios en El-Aqsa, más la forma rectangular de la mezquitaFavorecían la denominación templum Salomonis. Por otra parte la perfección de la Cúpula de la Roca, su posición como iglesia octogonal en el centro de la explanada, unida a la veneración de judíos y musulmanes, hacían difícil el que no se localizasen allí los acontecimientos más importantes de la historia sagrada. Así en los siglos XII y XIII va a cristalizar una curiosa división funciones para cada uno de los templos. En el octogonal con cúpula, se situaban además de los sucesos y objetos ya mencionados, los episodios de la vida de Cristo: discusión con los doctores, expulsión de los mercaderes y, especialmente la circuncisión. En el otro templo tendieron a localizarse pasajes vinculados a la Virgen María.
A pesar de que la identificación del Templo de Salomón con la Cúpula de la Roca no estaba, como vemos, totalmente clara en el siglo XII, una serie de factores iban a reforzarla a lo largo de los siglos siguientes. Está por una parte su función como símbolo de la nueva iglesia fundada por Cristo, claramente expresada en las inscripciones puestas por los cruzados (entre otros letreros Guyanés Wirziburgensis nos transmite, hacia 1165, el siguiente: “Bene fundata est domus Domini supra firmam petram”). Era lógico que esa iglesia se asentara sobre la antigua que usase “el mismo edificio”. Por otra parte, ya lo hemos mencionado, la fascinación de tal construcción en una plaza gigantesca, pavimentada de mármol, no debió ser escasa. Nada parecido podía entonces comparársele en Europa (En T. Tobler, Descriptiones… Op. Ciit pp 207 y 208. La imagen de un edificio centralizado en una plaza despejada, que tanto parece haber obsesionado a los artistas del Renacimiento, debe haber tenido su origen en los recuerdos vagos y en las descripciones de Jerusalén).
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS Y EL TEMPLO DE SALOMÓN
La influencia del Templo de Jerusalén se plantea de modo más claro con las iglesias centralizadas atribuidas a los Templarios. Como es sabido la orden fundada en 1118 por Hugues de Payens fe al principia aloja en el palacio del Rey Balduino II (la antigua mezquita de El-Aqsa).durante nueve años se mantuvieron en una lenta gestión hasta que en Febrero de 1128, su regla fue aprobada en Troyes. Una expansión prodigiosa permitió a la orden multiplicar sus fundaciones no sólo en oriente sino en los países occidental es:. Lo s Reyes de Jerusalén trasladan su residencia a la Torre de David y los templarios se convierten asió en propietarios de este “Templum Salomonis” que les habría dado nombre. No conviene sin embargo perder de vista que el Templum Domini siguió siendo regentado por los canónigos de San Agustín., esto parece reforzar la tesis de Lambert para quien el problema se reduce a los siguientes puntos: 1.- Muchas iglesias centralizadas atribuidas a los templarios no habrían pertenecido nunca a esta orden (algunas tienen carácter funerario.2.- La mayor parte de las iglesias pertenecientes a los templarios no son centralizadas.3.- En las iglesias centralizadas pertenecientes a los templarios no habría ninguna influencia de la Cúpula de la Roca; se trataría entonces de imitaciones de otros edificios occidentales o de casos muy particulares como el de Segovia o Tomar.
Pero el “positivismo” de Lambert pasa por alto algunos datos de interés. Sabemos por un lado, que el gran maestre de la orden del Temple Achard d’Arrouaise contó en un poema latino los acontecimientos maravillosos vinculados a la Casa del Señor asi como su aspecto con ricos mármoles y mosaicos… En 1142 la iglesia tuvo su consagración solemne como con participación del legado Alberio, el Obispo de Ostia, del Católicos de Armenia y de otros numerosos prelados de oriente y occidente. La Cúpula de la Roca podía figurar con todos los honores en el escudo de los Reyes de Jerusalén junto al Santo Sepulcro y la Torre de David. También era lógico que los Templarios adoptaran este edificio como símbolo de su orden. Su proximidad a él estaba además reforzada por una serie de simbolismos de inequívoca tradición con el Templo-Cúpula de la Roca. La tienda del Gran Maestre era redonda y evocaba al Tabernáculo y al “Templum Domini”. En el famoso “Bucéfalo” o estandarte de los Templarios se podía leer “Non nobis Domine, non nobis, sed nomini tuo da Gloriam”. Parece que estos caballeros tenían devoción especial por el evangelio de San Juan, y sería precisamente su deseo de realizar en la tierra la Jerusalén Celestial lo que les habría llevado a usar simbólicamente el Templo de Salomón. Ellos serian defensores y servidores del Templo visible (y del Santo Sepulcro; recuérdese la “proximidad” entre ambos edificios) en tanto en cuanto éste era una prefiguración del Templo místico o ideal. En este contexto creemos que puede ser, muy conveniente el reexamen de algunas iglesias centralizadas que, con una aceptable verosimilitud, se pueden vincular a la orden de los Templarios. Quizás la clasificación de ciertos ejemplos significativos permita una relectura del problema en su totalidad.
IGLESIAS DE PARIS Y LONDRES
La iglesia de París es sin duda la más importante de los Templarios en Occidente. Y aunque fue destruida en 1811 es, bien conocida gracias a descripciones, dibujos y planos. El núcleo primitivo, antes de los añadidos longitudinalmente del coro y de los pies, era una rotonda construida hacia mediados del siglo XII. Media 20 metros de diámetro aprox. Lo cual es bastante para una iglesia centralizada. La disposición interior constaba de un anillo de seis pilares que creaba un espacio central, cubierto con cúpula, y un deambulatorio. Este tenía rudimentarias nervaduras que formaban en la planta triángulos equiláteros e isósceles, de modo tal que cada tramo “libre” interior recibía un contrafuerte central al exterior. Viollet.le-Duc afirma que el trazado se había obtenido mediante superposición invertida de dos tr9iángulos equiláteros. Este era el Sello de Salomón y David, alusión directa al Templo que tan especial significación tenía para los templarios. Su forma circular, con posteriores añadidos longitudinales, recuerda más al Santo Sepulcro, pero las evocaciones simbólicas están más próximas a los significados de la Cúpula de la Roca.
 
Con la Iglesia del Temple de Londres nos encontramos ante un problema muy similar. Es evidente su parecido con la de París y no es aventurado suponer una influencia directa. La rotonda fue consagrada en 1185 y es, por tanto, posterior al supuesto modelo francés. Lambert señala también que el “old temple” era al parecer de planta circular. La abundancia de estructuras similares en Inglaterra le lleva a aventurar la existencia de una tradición local que sería anterior a la introducción en ese país de la orden de los templarios. Esto sin embargo no soluciona el problema. Faltaría entonces saber por qué los templarios adoptan esta “tradición” en iglesias de importancia como Londres o París. También habría que explicar el origen último de esas tendencias a la construcción de iglesias centralizadas. Nada impide pensar en una influencia hierosolitana anterior a la llegada de los templarios a Europa; ésta podía haberse reforzado y cargado con nuevas connotaciones (especialmente la salomónica) cuando los caballeros del Temple se instalan en los países occidentales.










ALQUIMIA DEL BAPHOMET TEMPLARIO






Introducción.

El analizar someramente al Baphomet Templario, nos proporciona una visión global del Arte Real que fuera practicado por algunos Círculos Herméticos de la Orden del Temple, conocimiento oculto que fuera posteriormente trasmitido, de boca a oído, a los picapedreros y constructores libres del medioevo.

En apretada síntesis puede decirse que los objetivos de la Gran Obra, Magnum Opus, consistían en:

  1. Enseñar la necesidad de observar la propia constitución personal e individual o Piedra Bruta, sin elaborar.
  2. Asumir la existencia de defectos o anfractuosidades de la personalidad, y al mismo tiempo, la necesidad de anhelar la Luz o creciente perfección de sí mismo.
  3. Proporcionar los medios, instrumentos o herramientas necesarios para devastar la Piedra Bruta, y
  4. Entregar una Sabiduría una técnica para asegurar el constante perfeccionamiento del ser humano.

Este plan de trabajo coincide con lo expresado por Oswald Wirth, que al citar una frase atribuida al alquimista del siglo XV, Basilio Valentín, expuso: "Visita Interiora Terra Rectificando Invenies Ocultum Lapidem", es decir, Visita tu tierra o cuerpo interior, y rectificándolo, encontrarás la Piedra Oculta, o Piedra Filosofal.

Este trabajo de superior orfebrería debe efectuarse con el auxilio de una energía de superior índole o Vitriol, denominación que surge al unir las primeras letras de cada palabra de la frase latina, ya citada.

Desarrollo:

Los Templarios, caballeros de la tradición alquímica, esculpieran las principales etapas del desarrollo de la Gran Obra, en un símbolo que denominaron Baphomet, cuya apariencia externa reviste la forma de un triangulo isósceles, con el vértice hacia abajo, que representa al cuerpo del hombre y la mujer.

Ese triángulo isósceles con el vértice hacia abajo, es el símbolo del Agua y del ser humano.

Los templarios sabían que el profano o la profana,, se asemejaban a duros peñascos sin esculpir, refractarios a todo desarrollo y contacto con la Luz. Esos seres compactos, debían ser sometidos al Fuego Mercurial liberador y licuar esas duras y metálicas cubiertas de costras duras como pedernal, para tornarse en un Agua de Fuego, susceptible de desarrollarse alquímicamente.

El Baphomet constituye el compendio o apretada síntesis del proceso de la Gran Obra, que importa un largo trabajo de carácter interno, que el hombre o mujer deben realizar por sí mismos en su fuero interno, para despertar su fuego o esencia dormida, que es la energía pura, que duerme dentro del cuerpo, y que ha de esculpir y burilar la materia para transformar al Hombre Viejo en un Hombre nuevo. El ser humano, entregado sólo a su propia capacidad, no puede impulsar, ni realizar esta Obra de redención.

En ese proceso interno está inscrito secuencialmente, etapa tras etapa, en el Baphomet. Con todo, para poner en movimiento este proceso, se requiere de la influencia, tonalidad, vibración y ritmo del Mercurio Divinizador, Alkahest, o Vitriol

La práctica constante del Adepto, consiste en la diaria ejecución de un proceso denominado Solve et Coagula, que algunos tratadistas clásicos del Arte Real, como Bernardo el Trevisano, han encubierto con el término Verbum Dimisum, Palabra Perdida o Palabra Abandonada, para ocultarlo a los profanos, pues, mediante él, el cuerpo, materia o vaso es inducido a una permanente fermentación para disolver, trasmutar y espiritualizar lo más oscurecido y ennegrecido de su naturaleza inferior, a fin de extraer la esencia de su naturaleza o elaboración de su Mercurio Divinizado, Mercurio Interior, o Fuego Secreto de los Sabios, fundamento de todos los logros alquímicos.

Cada caballero templario que estudiaba el contenido del Baphomet, guardaba dentro de sí el secreto de su interpretación, proceso que debía desarrollar internamente, mediante rigurosas y estrictas prácticas, hasta alcanzar la gradación de un miembro de los Círculos Herméticos de la Orden.

El símbolo del Baphomet era analizado en determinadas reuniones templarias, y se le respetaba como el resumen del quehacer alquímico, más no se le adoraba, como afirmaban los ignaros. Era un emblema directamente relacionado con el desarrollo interno del hombre. Formaba parte del ritual, para aludir que esa simbología era operante en la medida que su significado se desarrollara las facultades latentes dentro del hombre.

El sentido y alcance del término Baphomet, alude a un "Bautizo de Fuego", debido a que para que el Arte Real se consumara, se precisaba despertar un fuego que yace dormido en el interior del vaso, y para que este alumbramiento tuviera lugar, se requería saber requerirlo, y que la materia tuviera la disposición de atraer la energía, radiancia e imantación de un Fuego Mayor, Alkahest o Vitriol que avive ese pequeño fuego interno e inactivo en la materia de la Piedra.

Asimismo, Baphomet, significa, Bautismo de la Sabiduría, Abridor de la Puerta, Padre del Entendimiento.

Cuando se estudia la Alquimia Tradicional de Alto Grado, actuando sobre el Macrocosmos, y específicamente en el proceso de Creación, siempre actuante, se puede afirmar que la hipotenusa del triángulo isósceles externo, está en contacto con lo Superior, con el Origen, u Oriente, desde allí recibe la energía del Alkahest o Vitriol, la cual desciende por los catetos en forma de dos corrientes o energías: Una, la solar, o fuerza, que al descender se tiñe con los estados limitantes del mundo inferior, estructurando la argamasa del cuerpo.

Desde este mismo punto de vista Macroscópico y observando el triángulo isósceles externo, la otra energía, la Lunar, mercurial, o Belleza, a medida que desciende por su respectivo cateto, es ahogada por la dureza de la argamasa inferior, materia o tierra no trabajada del hombre, pero no por ello pierde su potencia virtual, mientras queda adormida entre las capas metálicas que envuelven al ser humano.

Para abordar el estudio del Baphomet, es de conveniencia considerar, en primer término, al triángulo isósceles, con el vértice hacia abajo, que simboliza a la materia de nuestro cuerpo, y la base principal en la cual descansa todo el desarrollo de la Gran Obra, pues allí en nuestra materia o cuerpo se anida la materia prima que hay que elaborar, procesar y espiritualizar o Mercurizar.

Ahora, al considerar la acción Microcósmica de la Alquimia Tradicional de Alto Grado, que concierne al desarrollo y enaltecimiento alquímico del hombre y de la mujer, deberá considerarse el pequeño triángulo isósceles, con el vértice hacia arriba, porque, en este caso, se ha de estudiar el curso ascendente de las mismas energías. (Que tenían un curso descendente en la expresión Macrocósmica de este mismo Arte Real).

En la especie, ambas energías la Lunar y la Solar, a raíz de la Gran Caída, o Gran Ignición, ya se encuentran asentadas en el ser humano, o Hipotenusa de este triángulo más pequeño, entremezcladas de una manera desordenada y enmarañadas, en su descenso, por la contaminación de abajados planos, los componentes lunares y solares mediante el proceso alquímico, deberán ascender para retornar a su Origen.

En esta etapa ascendente del proceso, estas dos energías: Luna y Sol son extraídas de distintos lugares de la Piedra: El sol desde las placas metálicas y minerales; la Luna desde el Mercurio Coagulado, porque la Luna es el Mercurio Coagulado Ambas energías o fuerzas, Lunar y Solar, están desordenadamente difundidas en la materia de la Piedra, o cuerpo humano no trabajado, aún no sometido al proceso Alquímico.

El Sol simboliza a la parte masculina, a la sustancia azufrosa y corrosiva, materia o cuerpo no trabajado en el hombre y la mujer, que posteriormente deberá ser irradiado por el Alkahest o Mercurio Divinizador, para ser derretido, volatilizado o evaporad, separado de su hábitat inferior, y ascendido por el cateto respectivo, y ser mejor irradiado por el Mercurio Superior, que se encuentra por encima del vértice de ese triángulo isósceles pequeño, que hace las veces de nariz de la figura.

También, debido a la influencia del Alkahest surge desde la base o hipotenusa del pequeño triángulo o nariz, la otra corriente o energía Lunar o mercurial, de origen corporal, que es ahogada por la dureza de la argamasa inferior o materia no laborada de la piedra, es envuelta enquistada y adormida, pero no pierde su potencia y actividad virtual.

Finalmente, en la figura, en su parte inferior, aparece una boca en forma de H mayúscula. La línea horizontal alude a la tierra o materia de la piedra, y las dos líneas verticales representan a los dos Mercurios, el Mercurio Exterior, Divinizador, Alkahest, o Disolvente Universal

Los Ojos del Baphomet:

Sus ojos están diseñados como una Luna y Un Sol.

Desde el punto de la Alquimia Tradicional de Alto Grado, siempre que se considere la acción del arte Real enfocada hacia el ser humano o Microcosmos, el Sol y la Luna se refieren, a dos energías que se estructuran y desarrollan dentro del cuerpo del hombre y de la mujer, con el auxilio de la influencia o radiación del Alkahest o Mercurio exterior.

Luna y Sol constituyen dos polos antagónicos y, sin embargo, complementarios. Una vez que son tratados, son ascendidos por los catetos del triángulo pequeño, para unificarse en el vértice, y dar forma a un solo compuesto, nacido de la Luna y el Sol: El Mercurio Divinizado o Mercurio interior del hombre y de la mujer.

Todo lo que entendemos por Sol, o materia en estado de no elaborado corresponde a nuestro mundo obscurecido, convulsionado y limitador, integrado por un azufre altamente corrosivo y sujeto a sufrir devastadoras tempestades que arrasan con toda buena siembra.

Nuestra tierra no trabajada presenta las características de una Luna y de un Sol no desarrollados. En efecto, presenta las características de una materia, a la vez, húmeda y seca, en la que prospera todo tipo de acciones artificiales y artificiosas; representa un medio de conflictos y autodestrucción. Esa es la materia que debe ser trabajada por el alquimista.

La unificación de la Luna y el Sol es posible cuado la materia de la Piedra ha sido laborada y despojada de toda impureza y superficialidad, ocasión en que hombre y mujer alcanzar una alta virtud, que les sitúa por encima de todas las cosas abajadas de este mundo

El sol:

Simboliza al aspecto masculino de la tierra, vaso o cuerpo.

El Sol, de origen corporal y no desarrollado, es una sustancia azufrosa, pestilente y obscura, cuyo contenido está diseminado en todo el organismo humano. El Arte alquímico, Arte Real o Gran Obra, elabora a esta materia basta, torpe y dañina, transformándola, primero, en una sustancia de aspecto frágil, cuya presencia anuncia la primera elaboración de la Obra: Un azufre común y corrosivo, que ha de evolucionar desde un sol no desarrollado o materia infecta, a un Mercurio Divinizado.

El Azufre corrosivo surge de las durezas o capas metálicas que cubren la esencia mercurial del ser humano.

Estas costras metálicas de formidable dureza, representan el aspecto más abajado, sin embargo, cobijan, aprisionada, a la sustancia mercurial o Mercurio Coagulado (Además de la Chispa Divina, Alma o Mónada Pitagórica.)

Este azufre corrosivo o Sol no desarrollado impone un impulso descontrolado, que se percibe como una fuerza obscurecedora que arrastra a constantes conflictos y depresiones internas. Con su presencia no elaborada, nuestra Piedra es agobiado por el peso insondable de incontables aspectos y cualidades inferiores. Quien sufre esta situación, carece de la distancia y perspectiva necesarias para advertir la gran sequedad que le abruma y consume, por falta del riego de un permanente caudal mercurial o espiritual, carencia que mantiene una aridez enfermiza fuente de acciones negativas y torvas, las más e las veces disfrazadas con el barniz de lo agradable, para sumir al cuerpo en permanente estado de frustración, e impulsarlo a un autoaniquilamiento inconscientemente resuelto.

El hombre o mujer sumidos en la obscuridad se aferran, para sobrevivir, a lo único que conocen, a todo lo que es visible y toscamente material, porque en su estado de caos aquello es lo único que perciben y disciernen y, por contentarse con esa energía artificial e incompleta, que internamente no les brinda una base de sustentación espiritual que les oriente y dirija hacia un estado superior. Ese estado de falencia se evidencia con mil modalidades diversas, nutridas y fomentadas en las cáscaras metálicas, productos que siempre terminan por teñir con obscuridad y desolación a todos los actos humanos. Así, se configura y se hacen presente negativas modalidades que desfiguran nuestro vivir, tales como:

El Miedo: El miedo paraliza a la materia y le impone un estado de intensa inseguridad. Nubla y entorpece el razonamiento. Debilita todo esfuerzo positivo, y sume a los seres en un malestar aparente pero vivo, les hace vivir pesares dolorosos que no tienen una base real, sino que son proyecciones centuplicadas por falsos temores. El miedo produce en nosotros un vacío negativo que carece de un centro superior de sustentación mercurial, que contrarreste y cambie el curso de esas crecientes debilidades que nos abruman y aplastan.

El estado de miedo se gesta por factores externos e internos, o ambos a la vez. Del medio ambiente que rodea al asustadizo, emerge una fuerza obscura caracterizada por ser la mensajera de figuras emocionales y mentales que, para el miedoso, representan situaciones de alta peligrosidad, catastróficas. Tal fuerza entenebrecida toca las finas fibras del cuerpo emocional o mental de la víctima, y ejercita su capacidad de desencadenar caóticas situaciones que distinguimos por su efecto, denominado miedo.

Asimismo de un medio solar no desarrollado, surge el envanecimiento, orgullo que puede fundarse en una alta solvencia material, en una destacada belleza, o una inteligencia sobresaliente. Tales condiciones proporcionan un falso estado de seguridad y son la yesca y pedernal que insubordinan, desorientan, y enredan a nuestros sentidos comunes, para llevarnos a situaciones inarmónicas que nos hacen experimentar un marcado avance del natural deterioro, e induce a la materia a un final lamentable. Esa vanidad envuelve con astucia y artificio a los sentidos inferiores, e impone el menosprecio a todo aquél que esté bajo nuestro estatus.

De la masa tumefacta y hedionda surge, de igual modo, la Angustia, que consume gran parte de la vitalidad y energía de la materia, y la induce a una perturbación constante. De hecho, tratándose de las energías solares, no sabemos utilizarlas de una manera correcta, eficaz y positiva que nos permita devastar y corregir con ellas a nuestra Piedra Bruta.

La visión, perspectiva y sazón que nos proporciona el quehacer alquímico, nos hace evidenciar que la materia precisa de un prolongado y arduo proceso de madurez. Trabajo oculto y silencioso que cada persona debe realizar en sí misma, para lograr una transformación prolongada en el tiempo.

El hombre o mujer que sólo es sostenido precariamente por una débil energía inferior, no percibe el daño que produce en el propio cuerpo, la circulación de un impulso artificial y desconectado del Alkahest.

La luna:

Es el otro componente de la tierra no trabajada

Siempre ha estado conectada con la Fuente Superior o Alkahest.

Corresponde al aspecto femenino de la materia.

Surge a partir del cristalizado Mercurio coagulado.

La Luna de formación corporal, representa a la energía mercurial, y específicamente al Mercurio Coagulado, venido desde el Oriente u Origen, y empotrado y adormecido en la materia ennegrecida y corrosiva de la Piedra. El mercurio Coagulado o aspecto lunar, es esencia desprendida de la fuente original que, durante la Gran Caída, se cubrió y empastó con la suciedad de los planos abajados y, por ende, se trastrocó, externamente, en una masa metálica y mineral.

Esta corriente-fuerza, por estar inmersa y aprisionada en la basta masa de nuestro cuerpo, no se manifiesta abiertamente, y su presecia será más manifiesta y acabada, en la medida que el Alkahest actúe decididamente en las placas metálicas, para disolverlas y liberar al Mercurio Coagulado, y potenciar su natural desarrollo. Esto no ocurrirá en tanto el Mercurio Coagulado o semilla más pura o Mercurio adormido, sea liberado de las placas metálicas y minerales que le oprimen.

Asimismo, la manifestación esplendente del Mercurio Coagulado, su transformación en Mercurio Divinizado, dependerá de la correcta secuencia de las etapas alquímicas por las cuales, lo corrosivo y limitador, será pulido, y de nefasto se transforme en el magnífico cincel y buril que despierta al Hombre Nuevo.

El Mercurio Coagulado o aspecto lunar tiene la apariencia de un Agua, y se la denomina "Agua Estrellada" por su elevada radiancia mercurial.

El Mercurio Coagulado no puede ser extraído desde la tierra, en forma de Agua Mercurial, sin que antes, en la tierra se haya producido una descomposición y putrefacción de las capas minerales.

El gran desafío de los Sabios consiste en hacer viva la propia Piedra, para transformarla en Piedra Filosofal, trocarla en el estado que tenía en el Origen u Oriente.

La estructura del ser humano cuenta con los dispositivos para nutrirse de la Energía Superior, tan solo le resta frenar su mecanismo artificial y afinarlo para permitir que el Alkahest se trasfunda y nutra su forma y contenido, mediante la diaria práctica del proceso del Solve et Coagula.

Mientras no se produzcan los primeros efectos evidentes y notorios del despertar del Mercurio Coagulado, el aprendiz de alquimia no tendrá una clara noción de la obscuridad que de continuo le envuelve, pues en tanto se permanezca en lo tenebroso se desconoce dónde està el punto, camino o enlace que da comienzo a la verdadera Luz, pues hombre y mujer se gozan forjando aceradas cadenas que atenazan el alcance y entendimiento de su mente y de su corazón.

Si el discípulo comienza a presentir y sentir la aspereza y ardor, la extrema sequedad y dureza de todos sus estados contradictorios que pululan y alientan en su pecho, es señal cierta que se está conectando con sus sentidos internos, que equivalen a puertas o entradas que detectan el fluir del Mercurio, y evidencian que ese Mercurio o Disolvente Universal existe, pero no es percibido en los ámbitos de la vida inferior, porque no tenemos la fuerza suficiente para hacerlo permanecer actuante, por estar ocupados en una permanente oscilación entre el bien y el mal.

Todo aquél que se empeñe en despertar y hacer activa su esencia mercurial, que permanece en sueños, adquirirá una gran voluntad y penetrante lucidez para desprenderse de toda aquella dureza mineral y metálica que, con su tendencia perversa, le domina.

El alquimista comprende que debe disolver las cáscaras pétreas que le envuelven y atenazan, para que su tinte mercurial se exprese. El estudioso aprende a "colocarse" detrás de su armazón o armadura metálica, y se centra allí donde está su semilla o Mercurio Coagulado, para reproducir y multiplicar esa esencia pura y mercurial.

Amalgama de la Luna y el Sol, y nacimiento del Mercurio Divinizado, o Fuego Secreto de los Sabios.

Antes que se fusione la Luna con el Sol, el vaso o cuerpo del experimentador ha debido someterse a innumerables cambios, inducidos por la práctica del Solve et Coagula, acción repetida que, morosamente, funde a las acciones y situaciones que oprimen con presión permanente a la materia de la piedra. La radiación del Alkahest moldea la dura arcilla de la materia, y hace viva la pureza de la misma, fortaleciendo su débil andamiaje, a prueba de fuego, y la prepara para esa fusión.

La radiación del Alkahest sobre la Luna y el Sol, los lleva a unir sus cualidades mediante una magnética conjunción, enlazamiento en perfecta e indisoluble unidad, a raíz de la cual se forma una sola sustancia mercurial, denominada Mercurio Divinizado.

La unión de la Luna y el Sol, cuya acción se circunscribe, cada vez a una partícula de la materia no trabajada, lo cual se lleva a cabo, con efecto acumulativo, en cada práctica del Solve et Coagula. La adición de estas amalgamas produce una radiancia que vivifica a los compuestos mercuriales inanimados en la materia basta, produciendo un estado de putrefacción, que descompone todo lo artificial.

Una vez unidos Luna y Sol, durante la realización de cada Solve et Coagula, la Lluvia Áurica desciende y tiñe mercurialmente a la partícula previamente ascendida, tarea que al multiplicarse, mercuriza al vaso y eleva al hombre y mujer a estados diferentes y superiores.

El quehacer de la Gran Obra, o Solve et Coagula, acrecienta las cualidades de lo lunar o mercurial, y amengua lo corrosivo del sol, para transformar a ambos componentes en Mercurio Divinizado, o Fuego Secreto de los Sabios..

Si lo obscuro y denso de la materia no es mortificado, podrido y fermentado, licuado y volatizado y nuevamente concretado en un estado más puro, en síntesis una alternancia del "Solve et Coagula", que le prive de sus bellas y falsas formas, el vaso o materia de la Piedra, se prostituye el trabajo alquímico, que queda reducido a un trabajo de humo.

Una vez que el aprendiz de Arte Real, Opus Magnum, o Alquimia, sea capaz de advertir lo obscurecido de algunos de sus sentimientos, pensamientos y actos, y la potencia que esa condición posee para corroer todo su actuar e incluso dañar su propia salud, deberá tomar esa advertencia como señal para desasirse de lo gratamente engañoso.

El pequeño triangulo isósceles o nariz de la figura.

Esta figura geométrica delinea el trabajo diseñado en los párrafos anteriores, vale decir, la lenta unión de la Luna y el Sol.

Este pequeño triángulo, en la especie, con el vértice hacia arriba, es el símbolo del Fuego Interno o Divinizado, confeccionado intracorporalmente.

Su hipotenusa representa el inicio del proceso de la Gran Obra. Esa hipotenusa es la materia, la tierra, que impulsada por la radiación del Alkahest, se prepara para ver surgir las etapas de trabajo que han de modelar su semilla adormida o mercurio Coagulado, y emerger, a la vez, de las placas metálicas y minerales, el azufre corrosivo, antepasado no muy lejano del Mercurio Divinizado.

Con la operación que se detalla, la tierra adormecida verá activarse la magnificencia de su oro interno, y con la unión posterior de la Luna con el Sol, será vencido el dominio de la obscuridad en nosotros.

El aspecto lunar o mercurial extraído del Mercurio Coagulado sito en la Piedra, como ya dijimos, tiene la propiedad de hacerse, indistintamente, fijo o material, cuando está adherido a la materia o cuerpo, y es volátil, cuando se ha disuelto y evaporado para ascender al Alkahest, para ser mercurizado, y después fijarse a la tierra para elevarla y sutilizarla.

La letra H mayúscula o boca del Baphomet.

 

Esta figura, observada desde el accionar Macrocósmico de la Alquimia Tradicional de Alto Grado, alude a los dos Mercurios, Divinizador y Divinizado que actuando en el cosmos, sustentan a la Vida en evolución, siempre activa en la inmensidad del universo.

En la perspectiva que nos ocupa, la acción de la Alquimia Tradicional de Alto Grado, enfocada hacia el ser humano, la letra H alude también a los dos Mercurios, pero ésta vez actuando en el circuito de la materia de la Piedra o cuerpo humano.

Una de las líneas verticales de la letra H, es el Mercurio Divinizador, Alkahest o Vitriol, que desciende con progresiva degradación a los planos inferiores para tocar a cada manifestación de vida, con una intensidad y pureza que dependerá del nivel alcanzado por las formas de vida en manifestación y desarrollo.

La restante línea vertical de la Letra H mayúscula, representa al Mercurio Divinizado, surgido de nuestro Mercurio Coagulado y de nuestras costras metálicas y minerales, para dispararse en formidable parábola, que toca al Alkahest, se mercuriza, y retorna descendiendo a la materia del cuerpo, para redimirla de su oscuridad.

Finalmente, el trazo horizontal de la letra H mayúscula, señala a la tierra sedienta y resquebrajada que nos indica que el desarrollo evolutivo de cada forma de vida, depende de su aptitud de recepción y absorción del Fuego Superior finalmente, algún día entre los días le acogerá en su seno. Con todo este quehacer propio de la Gran Obra, en la profundidad de esa línea horizontal despertará nuestra esencia o Mercurio coagulado inactivo, dando lugar al Mercurio divinizado, con cuya participación iniciamos el largo proceso de mejoramiento.

El Mercurio Divinizado formado intracorporalmente equivale a un pequeño imán, que tiene la virtud de atraer la Luz Iniciática, Mercurio Divinizador o Alkahest.

El pequeño círculo situado sobre la línea horizontal, que representa a lo Infinito, nos precisa que en la materia también se anida la Espiritualidad más alta.

Conclusión:

En el Universo nada permanece estático. Todo retorna, tarde o temprano, al lugar de su origen.

Una vez que lo fijo, material o inferior, se mercurice del todo, formará una sola Unidad con el Mercurio o Flama Superior, superando la impureza abajada en que ha estado prisionera la materia durante eones.

LOS GRAFFITI DE LAS MAZMORRAS DE CHINON


CARLOS RAITZIN

      Con bastante ingenuidad Charbonneau-Lassay supone que la cavidad en el corazón en Gloucester corresponde a la herida de Cristo debida a la lanza de Longinos. Este grabado no lo incluimos aquí y él lo reproduce en su obra  sobre los graffiti en el donjon (mazmorras) de Chinon (si bien como ha señalado muy justamente Fernando Arroyo Durán no se trata en realidad de graffiti sino de bajorrelieves).

      Pero, si se observa bien, se nota que esta cavidad se halla del lado derecho. No cabe pues una interpretación puramente exotérica.  Corresponde en realidad al dahara (sánscrito: cavidad) y nos hallamos en lo más puro y excelso de la Tradición Esotérica. Se trata de la cavidad, caverna o cámara etérica del corazón donde se aloja la Divinidad en nosotros, el Adhiatma. De esto el aforismo hindú "Quien conoce a hradhara (el corazón) conoce a dahara (la cavidad)". También se representa a menudo a Dios en nuestro corazón como un Sol. Desde luego todo esto coincide en su esencia con el simbolismo del Santo Grial. Ver Guénon "Symboles Fondamentaux de la Science Sacrée".



 
Cabe recordar que los graffiti  de Chinon son atribuídos a los Caballeros Templarios , prisioneros en dichas mazmorras (entre ellos el Gran Maestre Jacques de Molay) trás comenzar el infame proceso a la Orden. 

   El dibujo de Chinon que nos interesa y se reproduce arriba  recurre a los dos simbolismos mencionados en forma sutil. Por un lado todo el corazón es una cavidad especialmente profunda (38 mm. según Charbonneau-Lassay). Por otro lado los rayos (el Sol no se ve) delatan la presencia del Sol Oculto, de Dios en el corazón.  Todo esto revela claramente un elevado conocimiento esotérico en quien talló la imagen en la mazmorra. 

  Y hay algo más en que los autores parecen no haber reparado. A la derecha del corazón hay...una escalera. Como la escala ha sido muy bien estudiado por Guénon (loc. cit.) no me extenderé en ello. Solo diré que, por excelencia, es el símbolo del elevarse a estados superiores del Ser. Existe un hermoso grabado (que incluye Raimundo Lulio en una de sus obras) y que representa una escala con significado evidente y coincidente.





Solo queda un símbolo por aclarar y aquí caben dudas: la flor de lis. Adhesión y lealtad a la corona o sea a Philippe le Bel? Esto es ciertamente poco o nada probable. Alusión a merovingios, carlovingios, Prieuré de Sion y, en suma, al linaje de Cristo? No parece imposible. Y que se liga todo esto sin duda con la pata de la oca, símbolo frecuente del que nos ocuparemos en otra oportunidad. Pero hay algo más aquí que además de ligarse con el hexagrama (ley de Correspondencia y Analogía) corresponde a otro simbolismo comparativamente muy simple. 

  Chevalier y Gheerbrant en su "Diccionario de Símbolos" señalan con justeza que el lis era símbolo medieval de inocencia y pureza. De ahí el lis en la mazmorra de Chinon expresando "Somos inocentes!". Pero lo cierto es que esta flor de lis aparece muy frecuentemente en conexión al Temple e, incluso luego, en la continuadora Orden de Cristo de Portugal. Poseo una cruz de esta Orden con lises en los cuatro brazos.  Esto es alusión directa a la inocencia de la Orden del Temple. Incluso existen imágenes de Jesús crucificado sobre un lis expresando exactamente esta misma idea (Biblioteca estatal de Munich, ver imagen). 






(Dibujo de Justo Navarro)

CABALLEROS TEMPLARIOS COLOMBIA

CABALLEROS TEMPLARIOS COLOMBIA
BANDERA DE LA REPUBLICA DE COLOMBIA